Cómo ganar amigos e influir en las personas por Dale Carnegie: “Resumen Completo del Libro”

Cómo ganar amigos e influir en las personas

Tabla de contenidos

Cómo ganar amigos e influir en las personas por Dale Carnegie: “Resumen Completo del Libro”

Como ganar amigos e influir sobre las personas por Dale Carnegie.

En su libro Dale Carnegie menciona: “Cuando tratemos con personas, recordemos que no estamos tratando con criaturas de lógica. Estamos tratando con criaturas de emoción, criaturas erizadas de prejuicios y motivadas por el orgullo y la vanidad. 

Breve resumen

En el libro de Cómo ganar amigos e influir en las personas de Dale Carnegie es un clásico de autoayuda, que para muchos resulta un manual de vida. 

Es un libro que ha cambiado la vida de muchas personas, pues en eso se basa su idea central, ya que tiene el poder de cambiar el comportamiento de otras personas simplemente cambiando el suyo propio.

En el Carnegie enseña los principios para comprender mejor a las personas, convertirse en una persona más agradable, mejorar las relaciones, y ganarse a los demás, influyendo en el comportamiento a través del liderazgo.

Técnicas fundamentales para el manejo de personas:

  1. No critiques, condenes ni te quejes.
  2. Da un aprecio sincero y honesto de los demás o de su trabajo.
  3. Aviva (motiva) en la otra persona un deseo ansioso.

Seis formas de agradarle a la gente

  1. Es muy importante sentir empatía por el otro, interesándose genuinamente por los demás.
  2. Siempre sonríe (la sonrisa es la mejor tarjeta de presentación que tiene una persona)
  1. Debes hacer hasta lo imposible, pero siempre recuerda que el nombre de una persona es para esa persona el sonido más dulce e importante en cualquier idioma.
  1. Aprende a oír a los demás. Cuando estamos tratando con otra persona es de suma importancia escuchar y tratar de entender el mensaje que esa persona está haciéndonos llegar. Se un buen oyente. Anima a los demás a sentirse confiados y  a hablar de sí mismos
  2. Deja de pensar en ti mismo, y habla en los términos de los intereses de la otra persona.
  3. Haz que la otra persona se sienta importante y hazlo con mucha sinceridad.

¿Cómo hacer que la gente adopte tu forma de pensar?:

  1. La única forma de sacar lo mejor de una discusión es evitarla.
  2. Muéstrate atento y respeta las opiniones de la otra persona. Nunca digas ‘estás equivocado’ de una manera directa
  3. Si te equivocas, se valiente y admítelo rápidamente y de manera enfática
  4. Establece relaciones de forma amistosa
  5. Haz que la otra persona diga sí inmediatamente. (basa tus preguntas en afirmaciones previas que no le quede a esa persona que decir que si…
  6. Deja a la otra persona hablar cuanto quiera.
  7. Así no lo sea muestra empatía, y deja que la otra persona sienta que la idea es suya
  8. Colócate en el zapato de la otra persona, y honestamente ve las cosas desde su punto de vista.
  9. Entiende y se comprensivo con las ideas y los deseos de la otra persona.
  10. Recurre a los motivos más nobles.
  11.  Recrea tus ideas.
  12. Lanza un desafío indiscreto que persuada a la otra persona a hacerlo cada vez mejor.

Colócate en el lugar de un líder, cambia el pensamiento de las personas sin ofenderlas ni causar resentimientos. Un líder nato aconsejay los lleva por el camino exitoso que ya él ha recorrido, lidera con el ejemplo, no dando órdenes ni imponiendo sus ideas… 

Conviértete en un ejemplo y lidera el cambio de esa persona 

  1. Comienza tus discursos con elogios y aprecio sincero
  2. No se trata de decir que todo está bien y es maravilloso, se trata de empatizar con otros, e incluso si es necesario recalcar sus errores hazlo de forma indirecta.
  3. Antes de criticar a la otra persona habla sobre tus propios errores.
  4. Haga preguntas en lugar de dar órdenes directas
  5. Deja que la otra persona guarde las apariencias
  6. Si la otra persona está teniendo mejoras aunque sea la más mínima celebralo, dile lo bien que lo ha hecho felicitala y sigue haciéndolo en cada una de ellas. Sé cordial en tu aprobación y sé generoso en tu alabanza.
  7. Muestrale a la otra persona que confías, hazle saber y  otorgarle a la otra persona una buen nombre, dale fama de que es muy bueno en lo que hace eso lo ayudará a estar a la altura
  8. Utiliza el estímulo si es necesario. Si falla, haz que su falla parezca fácil de corregir, que para nada es un problema.
  9. Si cumple con tus sugerencias como lo has planteado haz feliz a la otra persona.

Principios fundamentales para tratar a las otras personas: 

Primera parte:

Técnicas fundamentales para tratar a las personas

Principio 1: 

No critiques, condenes ni te quejes.

Seamos sinceros la mayoría de las personas no se critican a sí mismas, no importa lo errado o  equivocado que este .

La crítica no trae nada bueno es inútil y peligrosa. La crítica lleva a una persona a la defensiva por lo general, lo que la obliga a justificarse, además hiere el orgullo del otro y su sentido de la importancia como ser, y puede despertar un monstruo muy peligroso el del resentimiento.

Es increíble, pero las personas aprenden más rápido y recuerdan de manera más efectiva cuando se les premia por su buen comportamiento, que cuando se les condena por su mal comportamiento. 

La crítica, no permite cambios duraderos y por lo general provoca resentimiento.

 Carnegie dijo:

“Cuando tratemos con personas, recordemos que no estamos tratando con criaturas de lógica. Estamos tratando con criaturas de emoción, criaturas erizadas de prejuicios y motivadas por el orgullo y la vanidad “.

Criticar, condenar y quejarse, es fácil de hecho cualquiera puede hacerlo, en cambio ser comprensivo y perdonador, necesita de mucho autocontrol para llevarlo a cabo efectivamente.

Principio 2: 

Da un aprecio sincero y honesto de los demás o de su trabajo.

 

¿Quieres hacer que alguien haga algo por ti?

 Si verdad?, de seguro por eso estas aquí, entonces lee con atención porque la clave del éxito de este principio es darle lo que quiere, créeme lo que te digo la única manera de conseguir que una persona haga algo es dándole lo que te pide . 

Pero Lola ¿Cómo así?

Bueno Dale Carnegie en su libro nos habla sobre, todos los principios y formas de hacer que las personas, hagan lo que quieres con el simple hecho de simpatizar con ellos, en sí es saber qué es lo que quiere la gente.

Pero entonces ¿Qué quiere la mayoría de la gente?

La mejor manera de responder a esa pregunta, es preguntándote a ti qué es lo que quieres? 

Buena salud, tener comida, sueño, dinero, sexo. Eso es lo básico y por lo que casi todos los seres humanos suelen estar satisfechos, pero existe algo que marca la diferencia y es el deseo de ser importante .

Este deseo es el que te impulsa a querer vestir a la moda con nuevos estilos, poseer y manejar los carros del último año, comentar lo brillante que son tus hijos. la descripción perfecta de este sentimiento es: Si me dices cómo te sientes importante, te diré lo que eres. Realmente eso determina tu carácter!

Pero, ¿Cómo haces que la gente se sienta importante?

Muy sencillo con aprecio y ánimo . 

Dale Carnegie dijo:

“Todavía tengo que encontrar a la persona, por muy grande o exaltada que sea su posición, que no hizo un mejor trabajo ni se esforzó más bajo un espíritu de aprobación de lo que jamás haría bajo un espíritu de crítica”. 

Conocer la diferencia entre agradecimiento y halago es importante. El primero es admirado universalmente; y el otro es condenado universalmente.

La adulación es egoísta y poco sincera. Es un elogio barato. Le dices a la otra persona precisamente lo que piensa de sí mismo. A la larga, los halagos te harán más mal que bien . 

El aprecio es un sentimiento desinteresado y sincero. Ocurre cuando dejamos de pensar en nosotros mismos y comenzamos a pensar en las cosas positivas de la otra persona.

Cuando des una aprobación o hagas un elogio hazlo sinceramente desde el corazón, y no escatimes en las cosas buenas que vayas a decir, la persona apreciará tus palabras, las guardará en su memoria, recordará y las repetirá durante toda la vida;  repitelas años después de que las haya olvidado.

 

Principio 3:

Aviva (motiva) en la otra persona un deseo ansioso.

A ver detengámonos y analicemos un poco la situación, porque  si bien es cierto, que sabes lo que quieres, y estás interesado en eso, debes saber que nadie más lo está. El resto de las personas o pongámoslo más personal para que me entiendas mejor, el resto de nosotros somos como tú, no nos interesa lo que quieres, nos interesa solo lo que queremos .

Es por eso que la única forma de influir en los demás es hablando sobre lo que quieren y mostrarles cómo conseguirlo.

Henry Ford dijo:

“Si hay algún secreto del éxito, es la capacidad de obtener el punto de vista de la otra persona y ver las cosas desde el ángulo de esa persona, así como desde el suyo”.

En pocas palabras manipular a alguien para que haga algo beneficioso. Todas las partes deberían beneficiarse de la negociación.

Segunda parte:

6 formas de agradarle a la gente

Principio 1:

Sentir empatía por el otro, interesándose genuinamente por los demás

Presionando a las personas y para que se interesen en ti, no hará que tengas amigos verdaderos. Los verdaderos amigos  no se fuerzan.

Para obtener una verdadera amistad, necesitas esforzarte por otras personas, cosas las cuales necesitan tiempo, energía, generosidad y consideración.

Hacer que el sentimiento sea recíproco, si están interesados en nosotros mostrar que también nos interesamos por ellos.

Claro que esa muestra de interés tampoco debe de ser forzada, debe de darse natural, sincera. Es uno de los principios de las relaciones humanas. 

Esto debe de generar satisfacción tanto para la persona que muestra interés, como para la persona que recibe la atención. Ambas partes deberían de salir beneficiadas.

Principio 2: 

Siempre sonríe.

Mostrar una sonrisa es caridad, es lo que decia el profeta Muhammad (Religion islam) Siempre las acciones hablan más que mil palabras, y creeme que una sonrisa puede significar muchas cosas para una persona que esta pasando por un mal momento porque esta puede decir:

“Me gustas. Me haces feliz. Estoy feliz de verte.”

Trata de tomarte un tiempo para conocer gente, diviértete haciéndolo, y así ellos harán lo mismo contigo.

Esfuérzate al máximo para sonreír. Si te encuentras solo, recuerda algún chiste, buscalos por internet, piensa en las cosas bonitas, eso que te da felicidad, lo que sea que te traslade a ese lugar feliz, y actúa como si fueras la persona mas feliz del mundo, practícalo hasta que te salga natural, eso tenderá a hacerte feliz. 

Nuestros pensamientos están ligados a nuestras emociones dependiendo de nuestro ánimo, como nos estemos sintiendo en ese momento. Es por eso que debes controlarlos, mira algo que muchos no entienden es que la felicidad depende de las condiciones internas, no de las externas.

 No es lo que tienes, quién eres, dónde estás o lo que estás haciendo lo que te hace feliz o infeliz. La verdadera felicidad es sobre lo que piensas al respecto. 

Y eso me recuerda a una frase que Shakespeare dijo:

“No hay nada bueno ni malo, pero pensar lo hace así”.

Tu sonrisa es la mensajera de tu buena voluntad, inspira la vida de todos los que la ven. Para alguien que tiene toda su vida conviviendo con personas frunciendo el ceño, apartando la cara, tu sonrisa podría estar siendo esa gota de optimismo y esperanza que esa persona necesita en ese momento.

Principio 3:  

Recuerde que el nombre de una persona es para esa persona el sonido más dulce e importante en cualquier idioma.

A caso no sonríes y te alegras cuando alguien menciona tu nombre, mira la persona promedio, él escuchar su propio nombre, le causa más alegría e interés que todos los demás nombres sobre la tierra juntos.

Cuando estas conociendo una persona y te dice su nombre trata de grabarlo en la mente, incluso si es un nombre difícil de pronunciar, dile a esa persona que te lo repita, si aun asi no lo puedes captar, pídele que te lo deletree.

En su libro Carnegie dice:

“Recuerda ese nombre y llámalo con facilidad, y habrás hecho un cumplido sutil y muy eficaz. Pero olvídalo o lo escribes mal, y te habrás colocado en una gran desventaja “.

Mira personalmente me considero una persona social, pero con muy mala memoria, y cuando alguien se presentaba y me decía su nombre, la mayoría de las veces solía olvidarlo, y cuando llamaba a esa persona y pronunciaba su nombre mal, o sin querer le llamaba por otro nombre, pues podía notar como esa persona se sentía incomoda y me corregía un poco decepcionada.

Veras esto es realmente fácil de comprender, porque la mayoría de las personas son como yo,  no recuerdan los nombres de las otras personas, por la sencilla razón de que no se toman, o más bien no nos tomamos el tiempo y la energía necesaria para concentrarnos, repetir y fijar los nombres en nuestras mentes, mira realmente no es difícil solo requiere de un poco de interés y concentración.

Una técnica muy fácil para memorizar nombres:

  1. Si no escuchas el nombre del la persona claramente, pídale que lo repita
  2. Para nombres inusuales, difíciles de pronunciar o muy largos, pídele que lo deletree.
  3. Apenas tenga su nombre, trata de entablar una conversación repitiendolo varias veces.
  4. Asocia el nombre de esa persona con las características, la expresión de su cara y la apariencia general de esa persona.
  5. Si tienes acceso a un lápiz escríbelo más tarde, para que de esa manera puedas visualizar el nombre también.

Un nombre es propiedad total de la persona con la que estamos tratando … y de nadie más. Diferenciar al individuo; lo hace único entre los demás.

No importa quien sea desde la mesera de ese restaurante que tanto te gusta, hasta el alto ejecutivo de una empresa, el mencionar su nombre sin errores funcionará de manera mágica porque los hace sentir especial, y te ayudará a entablar esa relación que andas buscando.

Principio 4: 

Se un buen oyente.

Motiva a los demás a que hablen de sí mismos. Para ser un buen conversador, hay algo que debes de tener en cuenta, y es que debes de ser un oyente atento. 

Si quieres que los demás te perciban como una persona interesante, entonces debes ser recíproco en tus acciones y eso implica mostrar un interés sincero en los demás. 

Que no te de miedo conocer mejor a la otra persona, haz preguntas que la otra persona disfrute respondiendo. Trata de motivarlos a hablar sobre sí mismos y sus logros.

Es un hecho que las personas están cien veces más interesadas en sus propios intereses, en sus propios deseos y problemas que en ti o en tus problemas.Ten eso muy presente la próxima vez que inicies una conversación.

Principio 5:

 Habla en términos de los intereses de la otra persona.

Es normal que alguien hable sobre sí mismo, a todos nos gusta hablar de nuestras experiencias, virtudes, etc… A las personas les encanta hablar de sí mismas. Y de lo que más le gusta hablar son de las cosas que disfrutan.

En su libro Carnegie nos cuenta como Theodoro Roosevelt (Presidente #26 de los Estados Unidos) esperaba un visitante, y se sentaba a investigar y leer un poco una noche anterior, sobre el tema que sabía que su invitado estaba particularmente interesado.

“Roosevelt sabía que el camino real hacia el corazón de una persona es hablar de las cosas que más atesora”.

Principio 6:

 Haz que la otra persona se sienta importante y hazlo con sinceridad.

 

La ley fundamental de la conducta humana: Siempre haz que la otra persona se sienta importante .

Si le prestamos atención y obedecemos esa ley, nunca nos meteremos en problemas. De hecho, si  somos capaces de obedecer a esa ley, nos traerá innumerables amigos y la felicidad constante. El infringir reglas o leyes muchas veces podría meternos en problemas.

Creeme cuando te digo, que el ego puede ser tu peor enemigo a la hora de hacer amigos, así que trata de dejarlo en un lugar aparte cuando quieras entablar una relación de amistad con una persona.

El respeto debe de ser parte de nuestra presentación, si ya sabes, eso de tratar a los demás  como quisiéramos ser tratados aun esta vigente. Todo el tiempo, y en todas partes.

Frases Pequeñas que muchos creen insignificantes como “Lamento molestarlo”, “¿Sería tan amable de …?” ¿Por favor? ‘¿Te importaría?’ “Gracias” – pueden hacer la diferencia, esas pequeñas cortesías marcan una gran diferencia en las relaciones sociales, y son el sello distintivo de una buena crianza.

Hoy en día es normal sentir que la mayoría de las personas que conocemos se sienten superiores a  nosotros de alguna manera. Es por eso que una forma persuasiva de llegar a sus corazones es dejando que se den cuenta de que reconoces su importancia con sinceridad.

“Habla con la gente sobre sí mismos’, dijo Disraeli, uno de los hombres más astutos que jamás gobernó el Imperio Británico. ‘Habla con la gente sobre sí mismos y te escucharán durante horas”.

Tercera parte:

 ¿Cómo hacer que la gente adopte tu forma de pensar?

Principio 1: 

La única forma de sacar lo mejor de una discusión es evitarla.

Mira esto funciona así, la mayoría de las discusiones acaban, dejando a las dos partes firmemente convencidas de que tiene toda la razón.

Mira en las discusiones pueden salir muchas cosas negativas que quizás no estamos listos para escuchar. Creeme cuando te digo que no puedes ganar una discusión. Porque si pierdes, lo pierdes; y si ganas, lo pierdes.

A ver te explico mejor. Cuando ganas una discusión, causas que la otra persona se sienta perdedora, inferior. Has herido su orgullo y saldrá resentido/a contigo. En palabras de Ben Franklin:

“Si discutes, irrita y contradices, a veces puedes lograr una victoria; pero será una victoria vacía porque nunca obtendrás la buena voluntad de tu oponente “.

Cómo evitar que un desacuerdo se convierta en una discusión:

  • Recibe de buena manera el desacuerdo, se que esto muchas veces nos es imposible, pues le da directo al ego, pero a veces hay que seder un poco para avanzar, y para eso es muy importante ser agradecidos, si alguien te corrige o menciona algún punto en el que no habías pensado.

Tómalo como una oportunidad para ser corregido, y hacerlo mejor  antes de cometer un error más grave.

  • Bueno por instinto siempre estamos a la defensiva esa es nuestra primera reacción natural. Es por eso que debes de mantener la calma y tener cuidado con tu primera reacción.
  • Controla tu temperamento. No dejes que esas pequeñeces te afecten el ánimo, recuerda, que puedes medir el tamaño de una persona por su temperamento y lo que la enoja.
  • Aprende a escuchar primero. Dale a tus oponentes la oportunidad de hablar antes de rechazarlos, deja que digan lo que les molesta, permitirles defenderse. Construye puentes de entendimiento, no levantes barreras.
  • Las cosas pueden ser fáciles o difíciles dependiendo del sentido que le des y como te lo propongas.
  • Busca áreas de acuerdo común. Habla primero sobre los puntos y cosas en las que ambas partes están de acuerdo.
  • Sé honesto con tus respuestas. Trata esos temas o puntos con madurez, admite el error, y hazlo saber. Discúlpate por esos errores. De esa manera desarmas a los oponentes, no les das motivos para continuar agrediendo o apuntado pues reduce la actitud defensiva.
  • Promete que tendrás en consideración y  pensar sobre las ideas expuestas de tus oponentes y estudialas con cuidado.

Lo digo en serio. Tus oponentes pueden tener la razón. A estas alturas va a resultar mucho más fácil estar de acuerdo y pensar en sus puntos de vista que avanzar rápidamente y luego encontrarse en una posición en la que tus oponentes puedan decirte: ‘Te lo dijimos, pero no escuchaste’.

  • Agradece con sinceridad el interés que tus oponentes muestran. a ver de esta manera cualquier persona que se tome el tiempo para estar en desacuerdo contigo, lo hace porque está interesado en lo mismo que tú.
  • Piensa en ellos como personas que realmente quieren ayudarte, y de esa manera puedes convertir a tus oponentes en amigos.
  • Dale tiempo para que ambas partes puedan pensar en el problema. Sugiere una nueva reunión más tarde ese día, al día siguiente, o cuando puedan presentarse todos los hechos. 

Para que puedas ir preparado esa reunión, es recomendable que te hagas algunas preguntas difíciles como:

  • ¿Podrían tener razón (aunque sea en parte)?
  • ¿Existe una verdad o un mérito en su posición o argumento?
  • ¿Mi reacción aliviará el problema o simplemente aliviará la frustración?
  • ¿Mi reacción los alejará más o los acercará más a mí?
  • ¿Mi reacción eleva la admiración que la gente buena tiene de mí?
  • ¿Ganaré o perderé?
  • ¿Qué precio tendré que pagar si gano?
  • Si me callo, ¿se acabará el desacuerdo?
  • ¿Es esta difícil situación una oportunidad para mí?

Principio 2:

Muestra respeto por las opiniones de los demás. Jamás digas: “Estás equivocado”.

Decirle a la gente que están equivocados, es igual a darles un golpe directo a su inteligencia, orgullo y respeto propio. No harás que cambien de opinión sin embargo nunca querrán estar de acuerdo contigo.

Si quieres probar un punto, no dejes que nadie lo sepa. Hazlo sutilmente. utiliza la persuasión. Como dijo Galileo:

“No le puedes enseñar nada a un hombre; sólo puedes ayudarlo a encontrarlo dentro de sí mismo “.

Cuando alguien dice algo y sabes que está equivocado, di algo como: “Bueno, ahora, mira, pensé lo contrario, pero puedo estar equivocado. Claro que me equivoco muchas veces, quizás no soy un experto como tu, pero si me equivoco, quiero que me corrijan. Examinemos los hechos”. 

BOOM!!! ya lo tienes, entendiste lo que pasó ahí, diste tu punto de vista y llamaste al análisis de los hechos sin ser grosero, ni hacer que la otra parte se sienta mal o ofendida. Vez la diferencia de cómo una frase o una expresión pueden cambiar los hechos?

El admitir de manera humilde que podrías estar equivocado, tiene el poder de crear magia. Es difícil oponerse a tales frases.

“Nunca te meterás en problemas si admites que puedes estar equivocado. Eso detendrá toda discusión e inspirará a tu oponente a ser tan justo, abierto y de mente abierta como tú. Le hará querer admitir que él también puede estar equivocado “.

Si nos equivocamos, lo admitimos. De esa manera desarmas a nuestros oponentes, serán más delicados y tendrán más tacto, por el simple hecho de admitirlo ante ellos que no hemos equivocado e incluso podemos sentirnos orgullosos de nuestra franqueza. Pero no si la otra parte nos menosprecia.

No discutas con tu cliente, tu cónyuge o tu adversario. Usa la diplomacia. Te ayudará a ganar tu punto. 

Principio 3:

 Si te equivocas, admítelo rápidamente y con sinceridad.

Si sabemos que vamos a ser corregidos de todas maneras, es mejor si nos adelantarnos a la otra persona y lo hacemos nosotros mismos. Es más digerible escuchar la autocrítica que tener que aguantar y soportar la condena de labios extraños independientemente de quien venga.

Atrévete a tocar esos temas, esas cosas despectivas que sabes que la otra persona está pensando sobre ti y que quizás se plantea decirte, adelantate y dílas tu antes de que esa persona tenga la oportunidad de decirlas.

Admitir los errores genera hasta cierto punto un grado de satisfacción. No solo despeja la culpabilidad y la actitud defensiva, sino que permite resolver el problema creado por el error.

“Cuando tenga la razón, trate de ganar gente con delicadeza y tacto a nuestra forma de pensar. Cuando te equivoques, y eso será sorprendentemente frecuente, si eres honesto contigo mismo, admite tus errores rápidamente y con entusiasmo”.

Esta técnica funciona de maravilla y crea resultados asombrosos además de ser mucho más divertida que estar siempre intentando defenderse. Como dice el proverbio:

“Al luchar nunca obtienes suficiente, pero al ceder, obtienes más de lo que esperabas”.

Principio 4: 

Empieza de manera amistosa.

La mejor manera de atraer a alguien y que esté de tu lado, es convenciendolo de que eres su amigo sincero.

El tratar a una persona bien,con candidez, permite que se pueda dar ese acercamiento amistoso, crea que las personas cambien de opinión más fácilmente y que dejen atrás todas las bravuconadas y tormentas del mundo.

Recuerde las palabras de Lincoln: “Una gota de miel atrapa más moscas que un galón de hielo”.

Principio 5:

 Haz que la otra persona diga “sí” inmediatamente.

Cuando estés hablando con alguien, resalta  las cosas en las que estás de acuerdo.

Sigue resaltando, esos puntos si es posible, para que ambos se canalicen por el mismo fin y que su única diferencia sea el método y no el propósito. Hacer que la otra persona diga que “Sí” desde el  principio. Evita que digan “No”.

Una respuesta negativa como un “No” es una desventaja más difícil de superar. Esto debido a que todo tu orgullo, tu personalidad, te exige que seas coherente contigo mismo. Porque una vez hayas dicho una cosa, sientes el deber de apegarte a ella . 

Un hablante hábil obtiene, puede obtener una serie de respuestas positivas “Sí” desde el principio. Esto determina que el proceso psicológico de los oyentes lleve una dirección afirmativa.

Cuando tengas la tentación de decirle a alguien que está equivocado, haz una pregunta amable, una pregunta en la que obtengas la respuesta de “sí”.

Principio 6:

 Permite que la otra persona se exprese dejando que hable mucho.

La mayoría de las personas que intentan convencer a los demás para que sigan su forma de pensar hablan demasiado por sí mismas. Deja que hablen y  que se expresen. Después hazles preguntas.

Cuando no interrumpas aun si no estás de acuerdo con ellos. Escucha con paciencia y mantén la mente abierta. Sé sincero al respecto. Motivalos a expresar sus ideas. Hasta nuestros amigos van a preferir hablarnos sobre sus logros que escucharnos alardear de los nuestros.

La Rochefoucauld, (el filósofo francés), dijo:

“Si quieres enemigos, supera a tus amigos; pero si quieres amigos, deja que tus amigos te superen”.

Cuando dejamos que nuestros amigos nos superan, ellos se sienten importantes, pero cuando los superemos, algunos de ellos, pueden sentirse inferiores y envidiosos.

Principio 7: 

Así no lo sea muestra empatía, y deja que la otra persona sienta que la idea es suya.

Es un hecho que la mayoría de las personas le tienen más fe a las ideas que ellos descubren que en las que se le entregan. 

Jamás trates de imponer tus opiniones o ideas en los demás. Haz sugerencias y deja que las otras personas piensen en la conclusión.

Definitivamente a nadie le gusta sentir que le están vendiendo algo o que le están ordenando que haga algo. Preferimos  pensar que estamos comprando nuestro propio acuerdo o actuando sobre nuestras propias ideas y decisiones. Nos gusta que nos aconsejen sobre nuestros deseos y  nuestros pensamientos.

Principio 8: 

Colócate en el zapato de la otra persona, y honestamente ve las cosas desde su punto de vista.

Las personas pueden estar completamente equivocadas. Pero ellos no lo creen así. No trates de condenarlos, más bien  intenta comprenderlos.

Siempre existe un motivo por el que otra persona piensa y actúa como lo hace. Encuentre ese motivo y tendrás la clave de sus acciones, tal vez es su personalidad. Ponte en su lugar. La clave del éxito en el trato hacia los demás depende de una comprensión del punto de vista de la otra persona.

“La cooperación en la conversación se logra cuando demuestras que consideras las ideas y sentimientos de la otra persona tan importantes como los tuyos. Comenzar su conversación dándole a la otra persona el propósito o la dirección de su conversación, gobernando lo que dice por lo que le gustaría escuchar si fuera el oyente y aceptando su punto de vista alentará al oyente a tener una mente abierta a su ideas “.

Pregúntate siempre: “¿Por qué debería querer hacerlo?”

Esto tomará algo de tiempo analizarlo pero evitará crear enemigos y logrará mejores resultados.

Principio 9: 

Sé comprensivo con las ideas y deseos de la otra persona.

Una frase muy buena y que funciona muy bien, para detener las discusiones, y ayuda a eliminar los malos sentimientos, creando una buena voluntad y hace que la otra persona escuche atentamente es: “No te culpo por sentirte así. Si yo fuera tú, indudablemente me sentiría igual”.

Una respuesta como esa ablanda a cualquiera. Dilo con sinceridad, ponte en su zapato porque por supuesto que si fueras la otra persona, te sentirías igual.

Las personas buscan simpatía, así es la gran mayoría. Dáselas y te amarán.

Principio 10: 

Recurre a los motivos más nobles.

Son dos razones las que hacen que una persona actúe:  una es que suena bien y otra que es real.

La persona considerará por sí misma la verdadera razón. No necesitas resaltar eso. Los seres humanos somos idealistas de corazón, nos gusta pensar en fundamentos que suenan bien. 

Es por eso que basados en esa información debemos saber que para cambiar a las personas, es necesario apelar a los motivos más nobles.

Principio 11:

 Recrea tus ideas.

Este es el día de la recreación. A veces el decir una verdad no es suficiente. Esa verdad debe ser vívida, debe ser interesante, y dramática.

 Utiliza el espectáculo para llamar la atención. Por qué no hacer lo que ya funciona, los políticos lo hacen, las películas lo hacen, igual la televisión y les da muy buenos resultados.

Principio 12:

Lanza un desafío indiscreto que persuada a la otra persona a hacerlo cada vez mejor.

Para que las cosas salgan bien motiva a la competencia usando el deseo de sobresalir.

“Todos los hombres tienen miedos, pero los valientes abandonan sus miedos y avanzan, a veces a la muerte, pero siempre a la victoria”.

El factor principal que anima a las personas es el buen trabajo. Si el trabajo fue emocionante e interesante, el trabajador se sentirá motivado y querrá hacer un buen trabajo.

Toda persona exitosa ama la oportunidad de expresarse, de demostrar su valía , de sobresalir, de ganar. Es el deseo de un sentimiento de importancia.

Cuarta parte: 

Sé un líder, cómo cambiar a las personas sin ofender ni despertar resentimiento

Principio 1: 

Comience con elogios y aprecio sincero.

La personas tienden a hacer mejores receptoras al escuchar un llamado de atención, después de haber escuchado algunos elogios sobre sus puntos buenos.

Principio 2: 

Recalcar sus errores hazlo de forma indirecta.

Si te fijas en cómo actúan las personas exitosas y los grandes líderes, muchos de ellos comienzan con un elogio sincero, seguido de la palabra “pero” y termina con una exposición crítica.

Por ejemplo: ‘Estamos muy orgullosos de ti, Carlos, por mejorar tus notas este trimestre. Pero si hubieras trabajado más duro en Física, los resultados habrían sido mejores ‘.

Carlos podría sentirse motivado hasta que escuche la palabra “pero”. Ese hecho le hace cuestionar la sinceridad del elogio original . Podría pensar que el elogio fue solo una inferencia crítica de fracaso. La veracidad del elogio se vería afectada y probablemente no se logren los objetivos de cambiar la actitud de Carlos, hacia sus estudios. 

Pero aunque no lo creas esto podría ser diferente y bien recibido tan solo cambiando la palabra “pero” por “y”.

Así: “Estamos muy orgullosos de ti, Carlos, por mejorar tus calificaciones este trimestre, y si continúas con los mismos esfuerzos esmerados el próximo trimestre, tu calificación de física puede ser superior a la de todas las demás”.

¿Ves la diferencia? Bueno ahora Carlos será más receptivo al elogio porque no hubo seguimiento de una inferencia de fracaso. Y de la manera más persuasiva le hemos marcado el punto sobre lo que queremos que mejore,  y lo más probable es que intente hacerlo para estar a la altura de nuestras expectativas. 

Si podemos llamar la atención sobre los propios errores de manera indirecta esto puede hacer maravillas sobre todo con las personas sensibles que pueden resentir amargamente cualquier crítica directa.

Principio 3: 

Habla sobre tus propios errores antes de criticar a la otra persona.

No es tan difícil escuchar un relato de tus faltas si la persona que critica comienza admitiendo humildemente que él también está lejos de ser impecable .

Admitir errores propios, aun cuando no los has corregido, puede ayudar a convencer a alguien de que modifique su comportamiento.

Principio 4: 

Haz preguntas en lugar de dar órdenes directas.

Las preguntas pueden estimular la creatividad de las personas a la que va dirigida esa pregunta, y hace que el pedido sea más agradable.

Es más factible que las personas acepten una orden si se les ha permitido  participar en la decisión que provocó la emisión de la orden.

Principio 5: 

Deja que la otra persona guarde las apariencias.

Pasamos por alto los sentimientos de los demás, nos salimos con la nuestra, criticamos, lanzamos amenazas, nos encanta criticar como si fuéramos perfectos, criticamos a un niño o al empleado, y no nos detenemos a pensar en el daño al orgullo de la otra persona.

Mientras que nuestra rabieta puede durar unos minutos, una palabra considerada o dos, en ese tiempo no medimos el daño enorme que podemos causarle a la otra persona, y que si hubiéramos tenido una actitud de comprensión genuina hacia la otra persona, la hubiera podido ¡ayudar tanto a aliviar el dolor! 

Recordemos que somos humanos y todos podemos cometer errores, y ten presente la próxima vez que te enfrentes a la desagradable necesidad de despedir o reprender a un empleado. 

Incluso si tienes la razón y la otra persona cometió un error grave, el reprenderlo de manera despiadada solo hará que destruyas su ego haciendo que nunca más quiera dar la cara. 

El legendario autor francés y pionero de la aviación Antoine de Saint-Exupéry escribió:

“No tengo derecho a decir o hacer nada que menosprecie a un hombre ante sus propios ojos. Lo que importa no es lo que yo pienso de él, sino lo que él piensa de sí mismo. Herir a un hombre en su dignidad es un crimen ‘.

Principio 6: 

Celebra hasta la más mínima mejora que esa persona tenga. Se cordial en tu aprobación y generoso en tu alabanza.

Felicita a esa persona, cuando haga las cosas bien, aunque sea lo más mínimo, eso podría inspirar a la otra persona a seguir mejorando.

BF Skinner.es un gran psicólogo contemporáneo que por medio de sus experimentos con humanos y animales ha demostrado que cuando se minimizan las críticas y se resalta más el elogio, se crea más confianza en esas personas. Skinner uso los elogios en lugar de críticas y lo compartió como un concepto básico de las enseñanzas.

Por naturaleza al ser humano le gusta, pero cuando el elogio es personalizado, y más específico, parece sincero, no solo algo que se dice para que uno se sienta bien. Recuerda, todos soñamos con ser aceptados, y tener el aprecio y reconocimiento, y solemos hacer cualquier cosa para conseguirlo. Pero la realidad es que no muchos gustan de los halagos.

A ver déjame darte un pequeño resumen de los principios que se enseñan en este libro, y como si  funcionarán si realmente  provienen del corazón. Ojo, no quiero que pienses que es una bolsa mágica. 

Estoy hablando de cómo se deben hacer las cosas, muchos de estos consejos los grandes sabios de la historia los han predicado, los grandes mensajeros y profetas lo han dicho pero ha muchos se nos ha olvidado. El aprendizaje de este libro puede ser una nueva forma de vida. 

Habla de cambiar a las personas, por medio de nuestra empatía y buen trato. Si tú y yo inspiramos a las personas con las que tenemos contacto y las motivamos a que se den cuenta de las habilidades y potencial que tienen escondido, podemos hacer muchísimo más que cambiar a las personas. Podemos transformarlos.

Es increíble pero las habilidades se marchitan bajo la crítica; y florecen bajo el estímulo. 

Principio 7: 

Dale a la otra persona una excelente reputación para estar a la altura.

Si deseas que una persona mejore en cierto sentido, actúa como si ese rasgo en particular, que quieras cambiar en el/ella, ya fuera una de sus características sobresalientes. Shakespeare dijo: “Asume una virtud, si no la tienes”.

La mejor manera es asumir y afirmar abiertamente que esa persona tiene la virtud que quieres que desarrolle. Encárgate tú de darle esa reputación para vivir y hará el mayor de sus esfuerzos prodigiosos en lugar de verte desilusionado.

Principio 8: 

Utiliza  el estímulo. 

Haz que la falla parezca fácil de corregir.

Dígale a su hijo, a su cónyuge oa su empleado que es estúpido o tonto en una determinada cosa, que no tiene talento para ello y que lo está haciendo mal, y que ha destruido casi todos los incentivos para intentar mejorar.

Pero use la técnica opuesta: sea ​​generoso con su estímulo , haga que las cosas parezcan fáciles de hacer, deje que la otra persona sepa que tiene fe en su capacidad para hacerlo, que tiene un don poco desarrollado para ello, y él practicará hasta el amanecer entra por la ventana para sobresalir.

Principio 9: 

Cuando la otra persona hace lo que sugieres, recompensala, hazla feliz.

Algunas pautas importantes cuándo quieres manipular (en términos de hacer que alguien haga lo que quieres que haga sin ser grosero) el comportamiento de alguien:

  1. Sé sincero. No prometas, ni asegures nunca nada que no puedas cumplir. Olvídate de los beneficios que consigues y concéntrate en los beneficios que puede obtener la otra persona.
  2. Conoce exactamente qué es lo que quieres que la otra persona realice.
  3. Sé empático. Pregúntate qué es lo que realmente quieres que haga  la otra persona
  4. Ten muy en cuenta los beneficios que la persona recibirá al hacer lo que le sugieres.
  5. Haz que los beneficios coincidan con los deseos de la otra persona.
  6. Cuando hagas tu solicitud, hazlo de manera que transmitas a la otra persona la idea de que saldrá beneficiado personalmente. No lo hagas como un pedido de autoridad, Un pedido suena así: ‘Luis, mañana tendremos algunos clientes y necesito que limpien el almacén. 

Así que barrelo, coloca las existencias en columnas bien ordenadas en los estantes e ilustre el mostrador. 

En cambio cuando expreses los beneficios sonaría algo así : Luis, mañana traeré algunos clientes para mostrarles nuestras instalaciones. Me gustaría mostrarles el almacén, pero está un poco desordenado. Si pudieras barrerlo, poner las existencias en columnas ordenadas en los estantes e ilustrar el mostrador, nos haría parecer eficientes y tu amigo habrías hecho tu parte para proporcionar una buena imagen de empresa.

Bueno hasta aqui el final del resumen completo del libro de Dale carnegie como ganar amigos e influir en las personas…

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